Está todo
más que aclarado
no habrá una segunda
pues nunca me diste
– si quiera –
una primera oportunidad.

Tu última aclaración
era lo que necesitaba
para dejar atrás,
dejar de soñar,
dejar de anhelar
ese iluso
“volvamos a empezar”.

Sin embargo
tu recuerdo
sigue aquí
en forma de cicatriz,
misma que solo recuerdo
cuando la expongo al sol…

Al sol
de tu mirada
si te veo pasar
por la estrada.

Tu recuerdo
duele,
hiere:
n
o
t
e
d
e
j
a
i
r
.

David G. Zamudio –

SN. Prohibido volar.

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